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Epidemiología del padecimiento
La diabetes es un grave problema de salud en el mundo actualmente más de 246 millones de personas en el mundo la presentan y se espera que alcance los 333 millones en 2025. La mayoría de los casos sucede en países en vías de desarrollo.
Según la Federación Mexicana de Diabetes la población con este padecimiento en territorio nacional fluctúa entre los 6.5 y los 10 millones (prevalencia nacional de 10.7% en personas entre los 20 a 69 años de edad. De esta cifra total, aproximadamente 2 millones de personas no han sido diagnosticadas. Lo que nos hace ocupar el noveno lugar de países con mayor número de casos de diabetes en el mundo.
El 90% de mexicanos tienen diabetes tipo 2, el grupo de edad con mayor número de casos de diabetes se ubica entre los 40 y los 55 años. Algunas cifras señalan que cada 15 minutos un mexicano es amputado de alguno de sus miembros a causa de una diabetes mal controlada.
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de nuestro país estima que el gasto anual por diabetes en 317 millones de dólares (más de 3 mil millones de pesos) y prevé que para el 2005 este gasto será de aproximadamente 320 millones de dólares.
Historia Natural de la Enfermedad
La diabetes es un desorden del metabolismo en el que el páncreas no produce suficiente insulina, o bien, las células no son capaces de utilizarla en forma adecuada.
La insulina es una hormona que se encarga de dejar pasar a las células una sustancia llamada glucosa, al no haber suficiente insulina, la glucosa que normalmente consumimos o producimos en nuestro cuerpo no se trasforma en energía y permanece en la sangre sin que pueda ser ocupada. Entonces se elevan los niveles de azúcar y se presentan los síntomas de este padecimiento.
La función de la insulina es estimular a las células para que absorban la glucosa de la sangre y tengan energía para realizar sus funciones, cuando esto no se lleva a cabo, el azúcar se almacena y el cuerpo trata de eliminarla mediante la orina llevándose consigo una gran cantidad de agua por lo que provoca sed insaciable.
Al no producirse insulina, la glucosa viaja por el torrente sanguíneo sin poder ser aprovechada y llega hasta los riñones para que el cuerpo la expulse, con ella gran parte del agua del cuerpo es eliminado, por ello las personas que sufren diabetes sienten mucha sed.
Las causas de la diabetes no están perfectamente aclaradas. Puede resultar como consecuencia del sobrepeso o de la herencia, así como de factores ambientales (virus y tóxicos) que a menudo actúan conjuntamente produciendo el mencionado déficit de insulina.
Muchos de los pacientes no otorgan la importancia que merece el adecuado y constante cuidado de la diabetes. Si bien es cierto que las complicaciones crónicas aparecen después de un tiempo considerable, es fundamental entender que una vez adquiridas el daño es irreversible, ya que sólo se pueden controlar pero no son curables.
Existen tres tipos de diabetes, la diabetes mellitus tipo 1, tipo 2 y diabetes gestacional que se presenta en las mujeres embarazadas y que desaparece después del parto siendo un riesgo de padecer la enfermedad en la edad adulta.
Las complicaciones crónicas por una diabetes mal controlada son las siguientes:
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Problemas en los dientes
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Problemas en los pies
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Problemas sexuales
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Problemas cardiovasculares
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Retinopatía o alteraciones en la retina
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Nefropatía o enfermedades renal
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Neuropatía o afecciones nerviosas
En caso de que padezca alguna de estas complicaciones le recomendamos que asistas puntualmente a sus citas con el doctor, el le recomendará un tratamiento más adecuado para su caso particular y si aún no aparece ningún tipo de complicación, no espere más, para informarte cómo controlar su diabetes, recuerda que la mejor cura es prevenir.
Signos y Síntomas de la enfermedad
Entre los síntomas que pueden presentar las personas con diabetes están:
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Polidipsia, tener mucha sed.
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Polifagia, sentir mucha hambre.
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Poliuria, ganas frecuentes de orinar.
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Cansancio
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Piel reseca
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Visión borrosa
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Sentir hormigueo en las extremidades inferiores y superiores, (brazos y piernas).
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Infecciones frecuentes
Además con este padecimiento se tiende a bajar de peso rápidamente, pues el organismo no está captando la energía necesaria para funcionar adecuadamente, también se puede tener náuseas, vómito, dolor de estómago o sentirse enfermo.
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Niveles adecuados de glucosa en ayunas
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Niveles adecuados de glucosa después de los alimentos
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- entre 90 mg/dl y 130 mg/dl
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- menos de 200 mg/dl dos horas después de su última comida
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A la larga, cuando una persona no es controlada puede sufrir trastornos severos que pueden afectar su vida. Afortunadamente, con un buen control de la diabetes, se pueden prevenir complicaciones y se puede llevar una vida sana, incluso mejor que antes de conocer su condición de diabético.
Tratamiento Farmacológico y no farmacológico
Todos los padecimientos crónico-degenerativos como la aterosclerosis deben incluir un nuevo estilo de vida en el que se incluya una dieta sana, una rutina de ejercicio aeróbico bajo recomendación médica y fármacos en caso de ser necesario.
Hace algunos años, cuando una persona era diagnosticada como diabético, su médico le ofrecía una dieta estandarizada, ahora se sabe que una alimentación balanceada debe ser prescrita de manera distinta en cada caso, por ello es necesaria una orientación personalizada.
Sin embargo, para el control adecuado de la diabetes se deben tomar en cuenta los siguientes aspectos:
Tratar el sobrepeso. Debes perder algunos kilos de forma razonable. El exceso de peso hace más difícil controlar los niveles de azúcar en sangre, pero aunque el planteamiento sea acercarse al peso ideal, debe fundamentarse sobre una meta razonable. Perder 4,5 Kg. como mínimo puede ser suficiente para poder controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Reducir el consumo de grasas. Una vez se ha alcanzado un peso adecuado y los niveles de colesterol son normales, se aconseja reducir las grasas a un 30% de las calorías totales que ingiere (el mismo porcentaje que el aplicado al resto de la población).
Hacer ejercicio regularmente. Algunas personas con diabetes, encuentran en que la mejor forma de llevar una dieta sana, deshacerse del estrés y mantener controlada la glucosa es ejercitándose físicamente. Pregunta a tu médico acerca de una rutina de ejercicios que te convenga y ponte en acción.
Controlar el uso del azúcar. Ingerir cantidades moderadas de azúcar no interfiere en el control de los niveles de glucosa en sangre, sobre todo si se sustituyen los dulces por comida que contenga una cantidad equivalente de hidratos de carbono, pues recientes estudios han comprobado que los carbohidratos de los cereales, el pan y las patatas provocan un aumento más o menos equilibrado con el que provoca una cucharadita de azúcar.
Pon atención a las calorías: Para lograr perder peso es esencial que la dieta sea equilibrada. La reducción moderada de calorías, unas 500 menos que las requeridas a diario, es en principio, la mejor forma de perder peso de manera sostenida. Una vez alcanzado el peso deseado, puede incrementarse ligeramente el consumo de calorías, sin que implique un aumento de peso.
Si un nuevo estilo de vida no es suficiente para obtener el control de glucosa en sangre, el paciente debe considerar tomar medicamentos para controlarla. Habla con tu doctor para que juntos planeen una dieta adecuada para ti. No temas preguntar ante cualquier duda y recuerda que el control de tu padecimiento depende de tu constancia. Padecer diabetes no tiene por qué significar el fin de una vida normal, sino la oportunidad para mejorar tu calidad de vida.
Fuentes que pueden ser consultadas para obtener más información
Para mayor información puede consultar a las siguientes páginas:
http://www.imss.gob.mx/diabetes
www.medlineplus.gov/spanish/
www.nlm.nih.gov
www.americanheart.org/presenter.html
Es importante que recuerde que no existe sustituto para el consejo que su médico puede darle, ya que él conoce su historial y lo ha examinado en persona. El servicio e información que aquí presentamos pretende complementar información y ayudarle a comprender algunas implicaciones de esta enfermedad. No tome decisiones en su tratamiento sin consultarlo antes con su especialista.
AstraZeneca México, 2008.