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Epidemiología del padecimiento
Las enfermedades hemorroidales son conocidas desde el año 400 a.C. A lo largo del tiempo, el hombre ha aprendido a sobrellevar este padecimiento, el cual es de origen desconocido.
De acuerdo a un artículo publicado en un sitio especializado en proctología, en la actualidad, en Estados Unidos, existe un aproximado de 10 millones de personas que tienen hemorroides, la estadística de afectados es de 44%; sólo un tercio de la población acude a consulta médica.
En nuestro país la enfermedad tiene una gran incidencia, en el 2006, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), del Estado de Durango, advirtió que en México, la aparición de hemorroides ocupa el segundo lugar como el padecimiento más frecuente entre la población, sobre todo en los mayores de 30 años.
En el mismo sentido, el Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional (CMN) "La Raza", del IMSS, reveló que existen 70 millones de personas afectadas por hemorroides, cifra que supera el promedio mundial.
Historia Natural de la Enfermedad
La manera más común de descripción que los especialistas le dan a las hemorroides es “Venas varicosas de ano y recto”. Cuando se dice que hay enfermedad hemorroidal es porque existe inflamación por parte de estas venas. Existen dos tipos de hemorroides, cuando solamente hay inflamación se les denomina internas. Si salen del ano se les nombra externas. Hay quienes pueden desarrollar los dos tipos, aunque no siempre se suscita el caso.
Los especialistas aún no saben con exactitud por qué se desarrolla este padecimiento, pero está confirmado que es un mal multifactorial, es decir, diversos factores son los causales de la enfermedad. También creen que se originan a raíz del deterioro del tejido conectivo que soporta al colchón hemorroidal. También adjudican su desarrollo a los esfuerzos prolongados durante la defecación y al aumento en la presión abdominal.
Esta es una enfermedad que puede traer graves y variadas complicaciones a nuestra salud, pero la principal es que al ser una enfermedad benigna con tratamiento curativo puede convertirse en una patología maligna con tratamiento paliativo. Otro problema grave es que la podemos confundir con una simple afección hemorroidal cuando en realidad podríamos estarnos enfrentando a un cáncer severo, por ello es importante la atención médica inmediata.
En el mismo sentido, las hemorroides pueden ocasionarnos el desarrollo de trombosis y ésta a su vez la formación de úlceras, hemorragias graves, infecciones, inflamaciones y dolor intenso. Además de que el sangrado prolongado de las venas puede provocarnos anemia.
Signos y Síntomas de la enfermedad
Los síntomas de la enfermedad hemorroidal son los siguientes:
IMPORTANTE:
Si en algún momento presentas este tipo de malestares acude lo más pronto posible con tu médico para una revisión. Ninguno de estos factores es normal.
Al momento del diagnóstico de la enfermedad, el médico toma como base los diferentes síntomas que como paciente llegara a presentar, una vez identificados, realiza una revisión por medio de tacto rectal, en casi todos los casos se necesita de anestesia ya que al momento de la exploración el dolor es muy intenso.
También necesitará comprobar, por medio de un análisis, si existe anemia. En el caso de que haya sangrado rectal empleará una “recto- sigmoidoscopia”, de esta forma descartará otras patologías.
Tratamiento Farmacológico y no farmacológico
A continuación, te presentamos las medidas generales para tratar la enfermedad.
El cuadro clínico es un factor indispensable en el tratamiento de las enfermedades hemorroidales. Para las que no muestran síntomas no se emplea ningún tratamiento, solamente se debe evitar “pujar” mucho a la hora de defecar para disminuir el sangrado.
Las inyecciones esclerosantes son usadas cuando las hemorroides internas no son prolapsantes (no crecen de tamaño ni se salen del ano). Este medicamento es un químico irritante que al momento de ser aplicado rodea a las hemorroides propiciando su alivio o desaparición.
Cuando las hemorroides son exteriores, irreductibles, trombosadas, inflamadas o cangrenadas se necesita de una “Mucosectomía por Engrapadora”, esta intervención puede mejorar de manera considerable el agrandamiento de las hemorroides, actualmente es el método más completo que existe.
En el caso de las mujeres que desarrollaron enfermedad hemorroidal después de un parto no pueden someterse a intervención quirúrgica, tienen que esperar un lapso determinado de tiempo, durante este periodo el especialista evaluará el caso y determinará los pasos a seguir.
También existen procedimientos que no emplean operaciones, en ellos la persona puede ser tratada en consulta general externa, uno de los más utilizados es la ligadura de hemorroides internas, el procedimiento tarda 20 minutos y tiene un 75 a 85% de efectividad, aunque el promedio de duración del tratamiento es de 5 años.
Fuentes que pueden ser consultadas para obtener más información